Bodegas Valle Blanco nace de la ilusión de una familia íntimamente ligada a su tierra. El resultado es un vino único, todo un regalo para los sentidos.

Tras décadas suministrando uva a algunas de las principales bodegas del Bierzo, la familia Valle Blanco decidió en 2011 dar el salto a la elaboración de sus propios vinos. Este cambio se ha asentado desde entonces en dos pilares fundamentales: una producción limitada y la apuesta irrenunciable por la calidad.

Bodegas Valle Blanco reinventando la tradición.

La rehabilitación de una antigua casa familiar en Otero  y su transformación en bodega aprovechando sus excelentes condiciones, ayudó en la apuesta por la producción propia.

La producción de vinos de máxima calidad y con personalidad propia son los objetivo de Bodegas Valle Blanco. Para ello se utiliza una variedad específica de uva mencía cultivada en unas condiciones ambientales privilegiadas siguiendo la tradición arraigada en la comarca del Bierzo.

El secreto de Bodegas Valle Blanco son sus viñedos, cinco hectáreas ubicadas en distintos parajes de Otero. El lugar está ubicado a distintas cotas que van desde los 400 a los 700 metros sobre el nivel del mar; está rodeado de una cadena montañosa que configura la frontera del Bierzo confiriéndole su característico microclima.

Las particularidades de cada parcela, debido a su distinta orientación, ventilación, iluminación y de las características del suelo, obligan a un control constante y a un trato esmerado de los viñedos.

Su vino Joven: Siete Cuartales.

Siete Cuartales Joven se distingue por su atractivo color rojo picota con ribetes violáceos y un sugerente aroma en el que destacan abundantes notas de frutos rojos y negros. La rica composición del suelo confiere al vino un aroma singular en el que destacan toques minerales de grafito y pizarra.

En boca destaca por su carnosidad y frescura gracias al logrado equilibrio entre tanino y acidez, revelando un sabor afrutado que inunda el paladar de sensaciones de mora y frutos del bosque.

Siete Cuartales es, sin duda, uno de los vinos tintos jóvenes con mayor personalidad de toda España. Es una parada obligatoria en el FED 2019.

Su Vino de Guarda: Siete Cuartales Crianza.

Se trata de un vino refinado con un envejecimiento de 24 meses. Resulta redondo, sedoso y agradable al paladar con un 14,5% de alcohol, de bonito color rojo picota, cubierto y brillante, con un sugerente aroma a mora, arándano, grosella o cereza. Destacan así mismo sus sutiles notas minerales bien ensambladas con el cacao, las especias y los toques balsámicos. Un vino para disfrutar en momentos especiales. Bodegas Valle Blanco reinventando la tradición