Peique es un proyecto que, desde su origen, se asienta sobre tres principios fundamentales. El primero es la humildad porque en la viña la naturaleza te somete año tras año a un, a veces muy duro, continuo proceso de aprendizaje y ningún año es igual a otro.

El segundo es la constancia en alcanzar el reto de los mejores vinos posibles, que reflejen su procedencia, en los que elemento principal sea el terruño y la vid. Y por último, la honestidad con el medio natural y la interpretación de este a través de prácticas culturales sostenibles en la viña.

Así, la historia de la familia que sostiene el espíritu de Bodegas Peique nació en Valtuille de Abajo, un pueblo de no más de cien vecinos y donde las anécdotas en torno a la viña y el vino eran constantes en cada casa.

Desde pequeños supimos de la dureza del trabajo en el campo y que los resultados no solo dependían de ese esfuerzo sino también de las condiciones climatológicas de cada año. Mientras crecíamos, recorrimos un camino apasionante entendiendo porqué se podaba de una manera u otra, la importancia de arar la tierra, de la poda en verde, del momento de la floración, o porqué en agosto tenía que llover pero no demasiado….y porqué nuestro abuelo, Ramon Valle, se ponía muy nervioso cada año cuando se acercaba la vendimia. Todo esto hizo que comenzáramos a amar la viña.

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En estos casi 20 años desde su primera añada, Peique siempre se ha puesto el reto en elaborar vinos con carácter y diferenciación, personalizados y auténticos. Unos vinos que se podrán probar en el Festival Estival Demencial (FED): Ramón Valle 2016, Garnacha Tintorera 2011, Godello 2018 y Selección Familiar 2014.

En 1999 elaboramos las 10.000 botellas de nuestra primera añada. Los dos primeros años en instalaciones prestadas por amigos en sus bodegas, no teníamos nada más que mucha ilusión.

Más información en www.bodegaspeique.com