Raúl Pérez se toma la Naturaleza en serio por eso su prioridad es ejercer una mínima influencia en la materia prima.

Observar el terreno incidiendo en el potencial de los vinos para expresar una personalidad y que éstos se desarrollen en el tiempo son la base de su trabajo. Aunque sus vinos son ya bebibles desde su lanzamiento, alcanzan cotas de sublime complejidad tras 15 años en botella.

Raúl Pérez es uno de los enólogos españoles más reconocidos, nació en 1973 en Valtuille de Abajo (León) y procede de una larga saga familiar de viticultores. Se unió a la bodega familiar con 19 años y pertenece a la generación de enólogos que ha revolucionado los vinos de esta comarca. También ayudó en la primera elaboración de Álvaro Palacios en Bierzo y por su espíritu de colaboración desarrolla proyectos en multitud de regiones vitivinícolas de todo el Mundo.

Raúl Pérez se toma la Naturaleza en serio y tiene una forma particular de entender el vino. Su prioridad no es la bodega, sino la viña interpretando con singular brillantez los viñedos que más le atraen. La bodega sigue también los fundamentos de su creador que podríamos resumir en: trabajo tradicional, poca intervención y la búsqueda de vinos perdurables, con predilección hacia las variedades autóctonas y en vías de extinción.

Extraemos aquí un extracto de una reciente entrevista en La Voz de Galicia:

Siempre estamos buscando una pureza, pero no una de técnica, sino una de producto. Cuántas veces he estado probando vinos con gente muy mayor en el pueblo y de repente te dicen: ‘Joer esto huele a vino, esto huele como antes’.

Esas situaciones me hacen rebobinar y ponerme a pensar por qué las cosas han cambiado. Siempre tiene que permanecer un punto muy instintivo, los animales son muy instintivos, los pájaros, por ejemplo, no pierden esta cualidad ¿Cómo lo consiguen? Es un fenómeno a seguir, porque un pájaro empieza a comer un día determinada la uva, pero no antes, ni después.

Por ejemplo, se han hecho vinos sin sulfuroso durante mucho tiempo, los sistemas que se empleaban son los que hay que investigar y a lo mejor nos damos cuenta de que dejamos madurar mucho y perdemos en acidez. Todo eso es el trabajo que hay que empezar ahora: tenemos que hacer vinos mucho más puros, en los que intervengamos mucho menos y que sean bebibles.

Conocido en su entorno más cercano como el Niño, Raúl ha sido designado como el mejor enólogo del Mundo por diversos medios de prensa especializada. Representa con orgullo y satisfacción al Bierzo por los cinco continentes puesto que hasta la fecha no ha tenido presencia en la Antártida pero, ¿acaso algo es imposible para este indómito berciano?

Perez
Raul