Hay tres verdades confesadas. Una: «La bodega es la viña». Otra: «El vino se hace con las manos». Y tres: «Lo que hacemos es para dar a conocer el Bierzo al mundo». Demencia es un proyecto muy cuerdo… o al menos no tan loco como lo que pueda sugerir su genial referencia.

Su sueño es obtener un gran vino, apoyándose en su forma de entender la viña, su suelo y las uvas de la variedad autóctona Mencía. Una viticultura sostenible, una elaboración artesanal, una cuidadosa crianza y un consumo tradicional asociado a una cultura.

Demencia Bros

La Viña y Su Vino Demencia.

Demencia es su vino bandera, en el año 2011 no lo embotellaron ya que fue una añada que no cumplía con sus expectativas para elaborar un Vino de Guarda. Para este FED 2019 presentan su añada 2013. La añada ofreció vinos con taninos muy finos y maduros que, aunque bien presentes, resultan placenteros. Según Bruno Arias: «Se trató de una añada excelente que permite mostrar todo el potencial de nuestro estilo Demencia

Una de las motivaciones del proyecto es impedir la pérdida de viñedo asociado a una biodiversidad solo sostenible mediante aplicación de técnicas de agricultura orgánica. Colaboran con proyectos en otras regiones, aplicando igualmente la misma filosofía. Así en el festival, también presentan algunas elaboraciones como:

  • Gatuno 2017, una garnacha de Madrid.
  • Vino Taruguín 2016, un vino con uva de la Ribera del Duero Soriana.
  • Tinto Cachicán 2018, su vino berciano más arriesgado y que recientemente está resultando muy aclamado.

Queremos un vino que nazca de las personas y que acabe en las personas – afirma Arias – Y que se entienda eso como su verdadera dimensión. Por eso para Demencia un festival como el FED es la mejor opción.

Mencía
Uva Mencía