«En una ciencia tan experimental como la Enología, llega un momento en que no vale con escuchar a los grandes maestros ni buscar apoyo en los grandes libros, debes hacerlo tú mismo. Eso es Bigardo», así describe Kiko Calvo su proyecto, rebelde y reivindicativo, en su regreso a Toro (Zamora) tras pasar por las principales regiones vinícolas del mundo, desde Francia a Australia, California, Argentina o Chile.

Bigardo es un vino «lógico» y «de verdad» elaborado 100% con tinta de Toro de los viñedos familiares propios -en la margen izquierda del río Duero- y que son seleccionadas manualmente durante la vendimia, en su momento exacto de frescura, acidez y tanino «civilizado». Así, su lema durante la cosecha es fácil, «no cortar las uvas que no nos comeríamos».

La selección de uva más importante se hace en viñedo -sólo se corta el fruto que reúne las características que queremos-, a la que sigue una segunda antes del despalillado para eliminar materias vegetales como hojas o troncos que puedan haber llegado a los cajones de 15 kilos con los que vendimian.

bigardo toro

En bodega, el mínimo intervencionismo y con una crianza de siete meses en barrica. Las fermentaciones, tanto alcohólica como maloláctica, se llevan a cabo con microorganismos propios de la viña para tomar el carácter de su ‘terroir’ y diferenciarse de otros vinos.

En la cata

De esta manera, el resultado es un vino de color brillante rojo rubí, con un matiz violáceo, de capa media, limpio y cristalino. En nariz destacan los aromas a frutos rojos y negros no sobremaduros (moras, fresas, cerezas, arándanos y cassis) y alguna nota floral, mientras en la boca muestra una potencia contenida con una carácter carnoso, cálido y frutal. Un vino con final amplio y amargo, con potencial de guarda, que podrá catarse en el Festival Estival Demencial (F.E.D.).

«Aún queda mucho camino por recorrer hasta llegar a un vino antológico, transcendental, uno de esos vinos que marcan época y hacen afición. Creedme, esos vinos existen, aún viven en mis papilas», añade Kiko.

Más en www.bigardo.es