Entre los «dementes» que participarán en esta nueva edición del Festival Estival Demencial (F.E.D.) está Mario Rovira, un barcelonés que encontró en San Lorenzo (Ponferrada) los viñedos ideales para elaborar sus vinos, que pretenden ser frescos, de apariencia sencilla pero íntimamente complejos. Son el reflejo de su terruño, en sus cuatro hectáreas de viñedo ubicadas en las faldas de los montes Aquilianos.

Ese es su proyecto Akilia y estará el 27 de julio en el castillo de los Templarios con sus cuatro elaboraciones: Akilia Villa de San Lorenzo blanco, Akilia Villa de San Lorenzo tinto, Villarín y K.

Akilia Villa de San Lorenzo blanco se elabora con uvas de palomino y doña blanca de la parcela de Fontairo, el mismo viñedo de donde recoge la mencía para el Akilia Villa de San Lorenzo tinto -con un coupage procedente en un 90% de esta finca y el 10% restante de Villarín-. En estos dos vinos, Rovira realiza crianza en el propio depósito y un 30% en barrica francesa (cinco meses para el blanco y 12 meses para el tinto).

Así, otro de sus vinos es un tinto llamado Villarín, creado a partir de las uvas de la parcela del mismo nombre y cuya fermentación y crianza (nueve meses) se realiza en depósito de hormigón. La última de sus elaboraciones es K, un blanco de palomino y doña blanca de Valdesacia, con crianza sobre lías finas durante cinco meses en depósito.

akilia vinos

Tres parcelas

Sus tres parcelas de viñedo -Villarín, Fontairo y Valdesacia- se diferencian tanto por su orientación como por su tipología del suelo. El viñedo tiene una densidad de plantación de 4.400 cepas por hectárea de mencía y palomino fino y con edades comprendidas entre los 75 y los 112 años.

Así, realiza la vendimia de forma manual en cajas y vinificando las parcelas por separado. Y es que Akilia es fruto de la voluntad, el esfuerzo y la ilusión por recuperar viñedos viejos de variedades autóctonas, como es el caso de la mencía, en un entorno de especial interés enológico y de gran belleza, como es el Bierzo.

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